Modelos webcam en Popayán: realidades del oficio

Modelos webcam en Popayán: realidades del oficio

El estudio de los y las modelos webcam aparenta una casa familiar de fachada corriente. A punta de actitud y seducción para sus clientes solitarios, algunos se ganan hasta dos millones de pesos quincenales en Tropic Studios, una de las nueve agencias webcam de la ciudad.

 Por: Kevin Alexander Londoño 

co.marca@unicauca.edu.co

 

La agencia Tropic Studios se encuentra en el segundo piso de una casa común. Similar a una vecindad para foráneos cuya dirección exacta no es pertinente nombrar por seguridad y privacidad de los y las modelos, como dice Javier Palta, uno de los administradores del lugar. 

 

Junto a una tienda para bebés y una cafetería que ofrece arepas de maíz, hay una puerta blanca ya oxidada con dos timbres. El segundo pertenece al lugar e indica a sus modelos que es la agencia con una palmerita mal dibujada con marcador azul. Al cruzar la puerta la pinta de hogar familiar desaparece. 

 

Hay un pasillo largo que conduce a un vestíbulo adaptado para recibir a sus modelos. La bienvenida la dan dos anfitriones muy peludos y particulares: Apolo y Electra, las dos mascotas del sitio. Entre caricias y ronroneos Apolo aparece de la nada entre mis piernas. Electra, un poco más tímida, se esconde entre los sillones blancos de la sala.

 

Una placa dorada con las letras T y S de Tropical Studios cuelga de una pared adornada con flores de cerezo artificiales. Un reloj redondo y rosado que indica las 9:35 de la mañana se desprende desde la pared opuesta. El aroma a comida que proviene de la casa del lado se filtra entre los muros, pero desaparece por los ambientadores de canela que se encuentran en cada esquina dando elegancia al lugar. Música de reggaetón, pop en inglés y en español escapan de las habitaciones del fondo acompañada de luces de colores, invitando a que la curiosidad aparezca en cualquier momento. 

 

Con un computador táctil, mesa fina de madera y sillas ergonómicas Javier y Anderson David Suárez, su socio, monitorean a los 15 modelos webcams que desde las cinco habitaciones confortables juguetean, charlan y realizan shows para los clientes a través de las grandes pantallas.  

 

Alrededor, una vitrina de madera con juguetes sexuales e implementos para comprar y promocionar su tienda virtual. Consoladores, lubricantes, aceites, dildos, poppers, cigarrillos y lencería. Incluso hay hasta dulces de tienda atractivos por lo bien acomodados en la estantería. Anderson se levanta de la silla, me saluda amablemente y dice que agarre cualquier dulce que me apetezca. 

https://www.traditionrolex.com/44

 

—Puedes quedarte con uno de esos— dice  Felipe, uno de los modelos que está por comenzar su turno, señalándome un juguetito sexual.

—De esos ya tengo muchos en casa, prefiero unas papitas porque me vine sin desayunar— respondo.

 

Felipe no se llama Felipe. Tiene 20 años. Sonríe y se presenta. De cabello largo, mandíbula marcada, nariz fina, labios rosados, delgado y una sonrisa tranquila que acompaña el final de cada frase al hablar.  Tiene una personalidad tan arrolladora como su mirada de rasgados ojos marrones. Se ganaba cuatrocientos mil pesos cuando empezó a finales del 2021. Hoy el dinero se ha multiplicado por cuatro o cinco veces más. Agarra dos cigarrillos, su bolsito de maquillaje y le dice a Anderson que comenzará su show en diez minutos para que inicien sesión en las cuatro páginas donde trasmite.

 

Mientras se maquilla, charla conmigo. Para Felipe este trabajo le cambió la vida. Antes trabajaba como mesero en un restaurante. A duras penas le alcanzaba para completar algunos gastos de la universidad.  Un amigo le habló de lo bien que se ganaba en el modelaje webcam. Al poco tiempo, sin decirle a nadie, ya estaba trabajando en la agencia. A sus padres les dice que trabaja en un call center, la excusa más común entre los chicos que trabajan allí. O la más típica: de meseros en una pizzería.

 

El dinero fácil no es tan fácil como muchos creen.

 

—La verdad, en el pago tienes que soñar; ser un poco ambicioso como en todo, porque realmente es complicado. Los que ganan 20 millones, 5 millones, son los que llevan nueve años en esta industria. Rubios no se hizo famoso de la noche a la mañana.

—¿Y quién es Rubios?—pregunto riendo.

—¿En serio no sabes?—sorprendido, con la brocha de rubor en la mano, me explica.

—Es un youtuber español famoso. Bueno, el man es de otras plataformas, pero a lo que voy es que nadie es exitoso de la noche a la mañana. Todo tiene un proceso, lo mismo acá. Vos no vas a aprender del webcam y ganar sin parar todo el dinero que dicen. 

 

Otro de los modelos termina su show, saluda alegremente y se despide. Anderson se ocupa revisando una de las cámaras de la habitación dos. Mi curiosidad me gana y pregunto si puedo entrar a ese cuarto. Un cuadro grande llama mi atención, son dos manos que con delicadeza intentan tocarse. Es un pequeño fragmento de la obra de Miguel Ángel: La creación de Adán. 

 

Una cámara con trípode, una pantalla grande acompañada de focos de luz enormes para una buena iluminación, lámparas redondas de cada lado de la cama se descuelgan. Aromatizante dulce, almohadas y decoraciones hacen del cuarto la oficina de trabajo para los y las modelos que rotan la habitación. 

Las habitaciones son las oficinas de cada modelo. Allí pasan entre cinco a ocho horas diarias.

Foto: Kevin Alexander Londoño.

—Cada modelo debe traer sus cosas de complemento y relleno dependiendo del show que realice su personaje o lo que quieran mostrar. Aquí el cuarto está totalmente desocupado y pueden ajustarlo de acuerdo a sus necesidades—Anderson comenta mientras repara la cámara.

 

Javier quiere empezar con la entrevista porque lleva prisa en su día.

 

—Estoy incursionando desde hace 3 años en la parte de los estudios webcam aquí en Popayán, y de hecho, podría decir que en nuestro gremio. Porque somos nueve las agencias aliadas dentro de la ciudad. Las agencias, contando las que están oficializadas y las que no, han laborado en Popayán desde hace más de 10 años. Unas cinco o seis se han mantenido y ha habido otras que por falta de conocimientos y demás han desaparecido. Pero dentro del gremio tratamos de vincular a estas agencias que no están legalmente constituidas para que puedan estarlo y que tengan mayor alcance. Además, para que puedan brindar el trabajo adecuado a las personas que intenten buscar esta fuente de empleo.

 

Apolo interrumpe las palabras de Javier, maullando para que le den de comer. Me quedo solo en la silla y curioseando me encuentro una revista de lencería encima de la mesa.

 

—¿Te vas a mandar a encargar algo?—arqueando una ceja y sonriendo me lo pregunta en broma. Javier luce una sonrisa siempre y utiliza sarcasmo como todos allí. Su camisa amarilla hace juego con su energía vibrante.

 

Sentándose nuevamente cerca de mí, retoma sus palabras. 

 

—Yo realmente denomino a los webcams como si fueran youtubers o creadores de contenido. Porque, es eso, es realizar contenido, es estar allí en las páginas, es no desfallecer, lo mismo que un youtuber o una persona que sube contenido para las redes sociales.  Tienes que ser constante y dedicado, estar allí pendiente prácticamente veinticuatro siete, todos los días. Para hacerte famoso entre los usuarios hay que dedicarle mucho tiempo. Mínimo cinco horas o esos son los requisitos que nosotros les asignamos.

 

La diferencia entre una trabajadora sexual y una modelo webcam es bastante amplia, asegura Javier.

 

—Existe una brecha muy grande entre el webcam y la prostitución. La prostitución es un trabajo muy digno y yo respeto a las prostitutas. Me parece algo de admirar y ese trabajo es muy complicado. Aquí nadie te va a tocar, tienes la autonomía y el poder porque es tu show. Nadie te puede grabar, todo es íntimamente contigo y por eso las páginas realizan también monitorias a los clientes para que cumplan con las reglas.

 

—¿Cuáles son las cosas más extrañas que tienen que hacer en sus shows?

—Depende de la página.

 

Existen páginas free y privadas. En las free pueden ser explícitos para que los usuarios se motiven y regalen propinas o tokens, como se les llaman. Una especie de moneda virtual que se traduce a dólares. En las privadas tienen que ser menos explícitos hasta que algún usuario te lleve a un ultra privado. El minuto puede costar cinco dólares o más. Depende de la popularidad de las y los modelos, me explica Javier.

 

—No se pueden hacer cosas muy extremas, como cosas relacionadas con sangre, pedofilia, necrofilia, zoofilia. Las cosas más extrañas son, ahmmmm—piensa Javier

—A unas chicas les pagaron más de 100 dólares por estar peleando entre ellas o en ocasiones los ponen a dormir. No todo se relaciona con el sexo.

 

Tropic Studios apuesta a cualquier estándar de belleza porque para ellos la actitud es lo primordial. Las personas tienen que llegar con entusiasmo para incursionar en el negocio. Al tratarse de plataformas regidas por chicas, ellas tienen mayor alcance. El webcam nació bajo el poder femenino, por lo que las chicas no tienen un estándar básico. Pero como dice Javier, en los chicos, la cosa se empieza a complicar. 

 

— Hay un tabú extraño porque me he dado cuenta que para los hombres es un poquito más complejo: tienes que ser o muy lindo de cara, muy delgado, con un buen cuerpo trabajado, buen tamaño de pito o un buen culo.

 

Una voz sale del fondo de la habitación cinco. La más lejana y la que conecta con la cocina. Porque allí también pueden quedarse y preparar comida.

 

—Javier, ¡ayúdame! Un cliente quiere un privado extraño y yo le hago a todo. Pero está vaina se quedó pausada—grita otro de los modelos.

 

Detengo la grabación de audio porque así Javier me lo pidió desde antes. Cualquier ruido o voz que no sea la de él o sonidos de más que se escuchen  no deben quedar registrados. La seguridad y privacidad de los modelos es prioridad para la agencia.

 

—Ahora regreso, voy a ver qué quiere; que como es nuevo necesita mayor atención.

 

El asesoramiento dentro de la agencia es incondicional y es precisamente lo que ofrecen estas agencias. También existen modelos independientes que no se encuentran vinculados a ninguna de ellas. La diferencia radica en que para ganar popularidad dentro del negocio necesitan mayor disponibilidad. Además, por parte de las agencias reciben constantemente asesorías y capacitaciones en actuación para fingir sus shows, manejo de tecnología, técnicas de composición en cámaras, expresión corporal, entre otras. El objetivo final es que diviertan y entretengan a sus usuarios el máximo de tiempo posible con buenos repertorios, y sobre todo, conversaciones. 

 

—Anderson me sorprende tomándole una foto a Electra.

—¿La quieres?, llévatela.

—No, es mía y aquí se queda—aparece diciendo Javier desde el fondo del pasillo con dos vasos de chocolate en la mano. 

 

Me ofrece uno a mí y continúa hablándome sobre el tema.

 

—Desgraciadamente en Colombia el índice de desempleo es muy alto. Entonces el tipo de personas que laboran aquí es de todo un poquito. Desde jóvenes con 18 años que salen de los colegios. Personas que no tienen un empleo, que no tienen una fuente de ingreso sustentable. Hasta madres cabezas de familia, chicas que las han echado de sus casas, chicos que han tenido problemas por su orientación sexual. 

 

Javier inauguró su agencia en el 2019, después de haber trabajado como fotógrafo cuando apenas se graduó en Comunicación Social. Ahora pone en práctica todo lo aprendido, brindando empleos a las personas que lo necesitan.

 

El timbre suena dos veces e indica que alguien que acaba de llegar tiene afán. Es una chica alta, de cabello corto y piel morena que en poco tiempo inicia su turno. Debía haber llegado media hora antes, en el turno de las once.

 

—¡Ay!, un nuevo, ¡bienvenido!

—No—digo sonrojado sin dejar espacio de silencio entre sus palabras y mi ligera respuesta, mientras le explico que soy periodista.

—Genial— dice y se dirige hacia la habitación cuatro, agarrando unos doritos y un bombón de fresa.

—Esperamos tenerte de regreso, pero no como periodista—dijo Anderson y los tres reímos.

 

La propuesta se quedó en mi cabeza como idea. Volví con la excusa de tomar evidencia fotográfica, y la verdad, estaba encantado de recorrer nuevamente aquel lugar donde es posible encontrar desde show sexuales hasta espectáculos artísticos. Porque, mientras muchos lo ven como un trabajo desagradable, su labor permite mejorar vidas. 

Reacción

Loading spinner
Array

Contenido Relacionado




Modelos webcam en Popayán: realidades del oficio 

0
Miradas
Modelos webcam en Popayán: realidades del oficio 
Posted on

Una buena educación ante la pandemia del Covid-19

0
Miradas
Una buena educación ante la pandemia del Covid-19
Posted on

El mayo diferente, según la prensa
Miradas
El mayo diferente, según la prensa
Posted on

Previous
Next

Reacción

Loading spinner