22 de enero de 2018

Opinión

¿El mundo encima?

Una vez más la polémica de la violencia de género envuelve a futbolistas colombianos, en este caso Edwin Cardona y Wilmar Barrios. Sus actos los ponen en el centro de las críticas, debido a su comportamiento, pues son acusados de agredir a dos mujeres en Buenos Aires, Argentina.

Por: Lina Alejandra Palta Muñoz

Fotografía: www.elespectador.com

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Han pasado ya varios días desde que salió a la luz una novela de abusos y malos tratos en la que los reconocidos futbolistas colombianos Edwin Cardona y Wilmar Barrios son los principales protagonistas. Al parecer, bajo unos arreglos extrajudiciales realizados entre los presuntos agresores y las víctimas las denuncias serían retiradas pues una de las denunciantes confirmó que nunca hubo abuso sexual. Este sería el detalle que evitaría la detención de los implicados.

Cabe preguntarnos si más allá del escarnio público y de que “se les esté viniendo el mundo encima”, como lo expresó Cardona por medio de audios filtrados,  los dos jugadores merecen que se les sancione de manera fuerte, en este caso prescindiendo de ellos para los siguientes partidos con la Selección Colombia. Hay un precedente: Hernán Darío el “Bolillo” Gómez, después de agredir a una mujer en un bar de Bogotá, fue despedido de su cargo como técnico del seleccionado tricolor.

Actos de agresión y machismo no pueden ser el santo y seña de los deportistas que nos representan a nivel nacional e internacional, pues son ellos quienes resultan ser nuestra carta de presentación ante el mundo. Este tipo de acciones avalan la violencia contra la mujer, que poco a poco se ha naturalizado en una sociedad deshumanizada y violenta.

Cardona y Barrios están a la espera de una citación a indagatoria en la que se defina qué delitos se les va a imputar. Las víctimas, por su parte, alegan privación de la libertad, lesiones y amenazas, hechos que se enmarcan también como violencia de género. Pero se rumora que Buenos Aires se adelanta negociaciones con cada una de las mujeres en razón de solucionar el problema sin mayores implicaciones legales para los jugadores.

El club xeneize, como prevención a este tipo de situaciones debido a experiencias pasadas, establece en los contratos de los jugadores cláusulas específicas con el comportamiento dentro y fuera de las canchas. Un incumplimiento al mismo acarrea multas y, en casos más graves, la cancelación del contrato. Aunque posiblemente estas acciones ya tienen repercusiones en las carreras de los deportistas, pues no han sido tenidos en cuenta en los partidos que se han jugado durante estos días, se necesitan acciones más severas, decisiones que conlleven a la no repetición de actos donde se deja ver la carencia de valores y ética.

Los arreglos extrajudiciales en estos casos suelen ser la mejor solución para que quienes cometen este tipo de delitos no vean manchada su hoja de vida de una manera irremediable. Pero detrás de todo esto queda mucho para pensar: ¿Existe control y seguimiento riguroso a los jugadores por parte de los clubes y las selecciones nacionales? Cardona y Barrios hoy se enfrentan a graves problemas legales y profesionales que posiblemente tengan implicaciones en sus carreras a futuro. Y el Mundial de Rusia está cerca.