¿Y las escuelas de formación deportiva qué?

Columna de Opinión de Jose Rengifo Rojas
29 de agosto de 2015

Jose Rengifo

Según la coordinadora de la Oficina de Deporte, Disa Amanda Astaiza, en Popayán hay 8 escuelas de formación deportiva de carácter público y que hacen parte del programa Escuelas de Formación Deportiva de la Secretaría de Deporte y Cultura de Popayán. Sin embargo –y muy contundentemente- Hugo Muñoz, el coordinador de la división técnica de Indeportes Cauca, expresa que se constituyen como "escuelas de formación deportiva y terminan dando sólo fútbol". Es decir que se establecen como academias deportivas, fomentando sólo un deporte y no tres que reglamentariamente deberían brindar las escuelas.

Pues bien, Astaiza se defendió planteando que la infraestructura de la mayoría de las escuelas no son óptimas para brindar tres o más disciplinas deportivas.

¿A quién hay que entenderle? ¿A la Secretaría que es el órgano encargado de constituir éstas escuelas o a Indeportes que son los que incentivan las disciplinas con distintos programas?... De acuerdo con éstos discursos, uno infiere que hay problemas al momento de debatir la formación deportiva en Popayán, pues la mayoría de jóvenes aprenden a desarrollarse en un deporte gracias a la calle y no por una gran cobertura de oportunidades de la Alcaldía.

Cada viernes a las seis de la tarde me dirijo hacia el Oriente de la ciudad, al Parque Santa Catalina en el barrio Santa Inés. Mientras espero a mis amigos para empezar a jugar fútbol sala, siempre veo a un grupo de jóvenes de Tumaco y Cali entre 14 y 20 años que todos los días después del colegio hacen gambetas, paredes, regates y goles parecidos a equipos grandes como los profesionales de la Liga Argos. Sí, suena exagerado porque no lo aparentan, sin embargo los he enfrentado y créanme que es así.

Pero el caso que más se destaca entre ‘Pipo’, ‘Leudo’ y Herrera es el de Jader Riascos, que con 18 años es el ‘diez’ de este equipo. Pero fue difícil escucharlo un día decir: “Estoy entrenando fútbol con la selección de la Unicauca, pero no pude viajar a un campeonato porque no estudio allí”. Ahora digo, personas como Riascos que empíricamente se han construido como buenos deportistas ¿cómo podría la Universidad del Cauca ayudarlo? ¿Simplemente permitiéndole la entrada a su campus deportivo? No lo creo, pienso que la ayuda debería ser más que eso.

Pero estoy seguro que al preguntarle a la Secretaría de Deporte y Cultura o Indeportes sobre este caso, me responderían que hay ocho escuelas deportivas que fomentan el deporte y donde el ‘morocho’ puede ir.

Estoy de acuerdo, y estoy seguro que Riascos lo haría. Pero ¿qué tal si el ‘morocho’ no fuera tan bueno en el fútbol sino que sus destrezas físicas las desarrolló más por el ámbito del atletismo?. Ninguna de estas escuelas fomenta esta disciplina, pues seis de éstas escuelas brindan dos modalidades de fútbol: fútbol y fútbol de salón, tres de ellas prestan sus canchas para el básquetbol, una fomenta el voleibol, otra el judo y finalmente el levantamiento de pesas.

Hay muchos ‘Jader’ en las distintas disciplinas, unos corren con suerte y son vistos por personas que les ayudan, la mayoría de ellas se los llevan para Cali o Bogotá para que prueben en las distintas escuelas y otros que también son buenos, juegan en el día unos cinco ‘picao's’ apostados de dos mil pesos para ganar 400 pesos en cada uno de los encuentros.