¿Dónde puedo quejarme si me cobran más?

Columna de opinión de Felipe Calle

21 de septiembre de 2015

pipe calle

difícil llegar a entender de dónde salen las estadísticas que informan la variación de los precios en los diferentes bienes y servicios que integran la Canasta Familiar cuando ni siquiera se tiene conocimiento de en qué lugar puede uno informarse sobre dichas variaciones, ni de que productos en sí conforman la canasta familiar. Cuando no se está de acuerdo con algún informe del periódico o algún noticiero que dedique un pedazo de su espacio informativo a exponer este tipo de información, es necesario que el ciudadano tome la iniciativa de indagar en las oficinas o dependencias encargadas de regular el precio de los productos y de garantizar los derechos del consumidor, solicitando dicha información que le resolvería sus dudas.

University_1920x660.jpg

He de reconocer que al igual que muchos ciudadanos no tenía idea de que la Canasta Familiar no sólo incluía los bienes alimenticios como los cereales, las verduras, las frutas, etc. Sino que además incluye cualquier gasto básico de una familia con ingresos medios como el transporte, los servicios telemáticos, el vestuario, etc. Esta costumbre casi ignorante, que conforma un gran número de quejas por parte de los consumidores, es también culpa -más que por la falta de interés de los ciudadanos- de la educación que nos han dado los medios.

Uno suele escuchar por los medios informativos que tal producto ha aumentado un tanto porciento por culpa de la falta de oferta o el exceso de demanda. El problema es que siempre se habla de los alimentos. No es difícil imaginar, por ejemplo, que cuando hay una inconformidad con los precios del transporte, o de un almacén de productos de aseo en donde el ciudadano cree que el comerciante está abusando de su posición como vendedor, no se sabe exactamente con quién quejarse y el ciudadano va a casa sin saber si sus derechos como consumidor han sido vulnerados o no.

Otro de los grandes problemas, es la negligencia de los funcionarios de instituciones importantes como la Alcaldía. Al ser una institución de carácter público, está obligada a brindar información a cualquier ciudadano que la solicite, gran sorpresa cuando te enteras que ni siquiera las personas que trabajan allí saben ubicar al ciudadano en alguna dependencia que le brinde la información adecuada. En mi caso, solicitaba una información específica sobre la Canasta Familiar para realizar un informe periodístico sobre el tema, pero la situación no se me hizo ajena cuando me mandaban de una oficina a otra sin obtener la información que necesitaba.

Después de tanto voltear de una oficina a otra, decidí abandonar la lucha e ir directamente al Departamento Nacional de Estadísticas (DANE). Donde obtuve un poco más de la información que necesitaba además de recibir una atención excelente. Lejos de que la intención de mis párrafos sea darle mayor importancia al DANE, y mucho menos hablar mal de otras instituciones, si quiero hacer un llamado a la ciudadanía de que no se quede con la duda.

Existen dependencias como Protección al Consumidor y el nombrado DANE, que podrían resultar de gran utilidad al momento de buscar claridad en lo que concierne a precios de todo lo que consumimos diariamente. La buena información sobre dónde quejarse, hubiese ahorrado muchas inconformidades presentes durante el paro camionero, en que los ciudadanos dudaron de la buena fe de los vendedores.