16 de octubre de 2020

Cine corto, una constelación virtual

Por décimo segundo año consecutivo se realiza el Festival de Cine Corto de Popayán. Pese a las limitaciones ocasionadas por la pandemia, en esta versión el encuentro virtual permitirá la proyección de cortos, talleres y conversatorios dirigido a públicos de diversos lugares del departamento y del país.

Por: Angélica Aley Moncada

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Constelación Cine Corto se denomina la duodécima edición del Festival de Cine Corto de Popayán. Esta cita se llevará a cabo entre el 19 y el 23 de octubre del presente año y en ella se presentarán 65 cortos de diferentes lugares del país que serán mostrados al público de manera virtual.

El evento es organizado por la Corporación Cine Corto y se viene realizando de manera ininterrumpida desde el año 2009, posicionándose en este tiempo como uno de los festivales más importantes de la región y del país. En 2019, el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (Ficci) invitó al Festival de Cine Corto de Popayán a hacer parte de su programación con una muestra de ocho trabajos.

Durante estos doce años de existencia, el festival se ha realizado en diferentes espacios de la ciudad blanca. En sus inicios la muestra principal tenía lugar en el Teatro Bolívar y en los últimos años el encuentro abrió las puertas del Teatro Municipal Guillermo Valencia. Así, se han proyectado más de 900 películas y cerca de 4.500 personas por año han celebrado la fiesta del corto colombiano. Ahora, la edición número doce del festival podrá seguirse a través de móviles, tabletas, computadores y otros dispositivos.

Hoy, el ritual del cine cambió, la pandemia y el distanciamiento social ocasionaron un giro para el encuentro en las salas oscuras del país y del mundo, y por esta razón la versión 2020 del festival de Cine Corto de Popayán se piensa desde la virtualidad, como se han hecho con la mayoría de eventos culturales. Juan Esteban Rengifo, directo del evento, dice que “ahora accederemos desde dispositivos más pequeños, romperemos con la idea de lo común, y espero que solo sea por esta época de pandemia, porque justamente las películas están hechas para verse en un formato más amplio, pues los dispositivos pequeños no permiten visualizar muchos de los detalles, por lo tanto las películas se simplifican al no poder verse o escucharse en la complejidad que tiene una sala de cine”.

Rengifo añade que en la virtualidad se tienen otros retos y complejidades para la transmisión, y así poder reproducirse desde casa y desde los dispositivos que estén al alcance de los usuarios de internet. La cita con el corto colombiano será en vivo pero, como señala Rengifo, por tema de derechos de autor no podrá trasmitirse desde redes sociales. La transmisión “se hará directamente por la página web del festival, una vez más será un evento gratuito y muchas personas podrán conectarse desde diferentes lugares del país”, dice el gestor cultural.

La presentación de las diferentes categorías de cortos se hará en la modalidad de “live streaming”, es decir que cada película tendrá un horario específico de visualización con el fin de reunir al público virtualmente y compartir en conversatorios con todos los realizadores, hecho que no había sido posible en otras ediciones del festival por la dificultad en el desplazamiento desde sus respectivas ciudades. “Para nosotros es muy importante hacer que el festival sea un lugar de encuentro, en el cual se resalta la labor, un lugar de aprendizaje, de fortalecimiento del audiovisual y de la cinematografía caucana”, afirma Rengifo.

 

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En esta oportunidad se inscribieron 276 cortometrajes de los cuales fueron seleccionados 65, 22 de los cuales estarán en las categorías competitivas de ficción, animación y documental. Los demás cortos estarán en la muestra Panorama y la muestra en formación. “Este año pretendemos que todos los cortos toquen fibras, se proyectos de amor, de soledad, entre otros temas donde se resaltan papeles importantes, como el de la mujer, la comunidad LGTBI y temas de conflicto armado, que son temas con una circunstancia narrativa muy fuerte y que nos atraviesan día a día”, afirma Rodrigo Orozco, cofundador del festival. “En los conversatorios trataremos mucho estos papeles y del empoderamiento de los mismos y de su rol en la cinematografía, no solo dentro, como personaje de una producción, sino también del rol en dirección y realización”, agrega.

El festival también tendrá por segundo año consecutivo la muestra de los premios Puracé que intenta resaltar los mejores realizadores de la zona caucana. “Es un proyecto con el que queremos generar una pantalla a la producción local, hemos visto muy buenas producciones, a pesar de que muchos proyectos se quedaron en el proceso de postproducción a causa de la pandemia. Este año se proyectarán 18 productos audiovisuales, esperamos premiar más allá de un reconocimiento. El objetivo es hacer escuela, tener equipos y espacios de postproducción para motivar la producción y para que pensemos la creación de contenidos, esta es nuestra misión como festival”, concluye Orozco. 

A pesar de la disminución de los recursos y del apoyo de algunas entidades, el festival, además de brindar una proyección gratuita, también sumará a su programación algunos talleres de formación que fomenten la creación del cine en Colombia. Los procesos de formación se realizarán mediante un masterclass virtual en los que además se puedan tener espacios de socialización. Entre los talleristas se encontrará el laboratorio Del dicho al hecho, que brinda a los realizadores audiovisuales un mejor desarrollo de sus proyectos para la presentación de diferentes convocatorias. “Intentamos dar acompañamiento en la escritura de guion, y en esta ocasión recibimos muchos proyectos dentro del marco del festival y con la oportunidad de la virtualidad le dedicaremos más tiempo a la estructura del guion audiovisual”, dice Edgar López, coordinador de Del dicho al hecho. “Dentro de las personas que se inscriban al taller será premiada una propuesta, la cual tendrá asesoría de guion de inicio a fin, asesoría de producción y postproducción con el apoyo de Armadillo Rodante y Makhino productora Audiovisual”.

López señala también que el festival, además de aportar con la proyección audiovisual y el espacio de talleres de formación, también ha permitido crear lazos interculturales y comentarios de crecimiento y reconocimiento de un estilo propio. Afirma que la cinematografía caucana cada vez es mucho mejor y puede verse más gente trabajando en esta área, haciéndolo con pasión y dedicación. Está convencido que eso se evidenciará en uno de los conversatorios que tendrá el festival con tres escuelas de formación audiovisual del departamento del Cauca y que surgen de iniciativas en los municipios de Argelia, Santander de Quilichao y Buenos Aires.

El nombre de esta duodécima edición hace referencia al conjunto de estrellas que serán los realizadores y todas las películas de la muestra. “La idea fundamental es que en estos días de festival podamos juntar todas esas estrellas y ver sus obras, que entre todas forman una gran constelación del cine corto, porque el festival busca mostrar ese compromiso con el corto colombiano; creemos que hay muy buenas películas, directores y realizadores que es precisamente a lo que le estamos apostando”, concluye Juan Esteban Rengifo.