02 de octubre de 2017

Muestra de la Mibdo en Popayán

Un apoyo a la formación audiovisual

Con el propósito de dinamizar la apreciación audiovisual en la ciudad, el programa de Comunicación Social de la Universidad del Cauca, con el apoyo de la Vicerrectoría de Cultura y Bienestar, organizó durante tres días una muestra de documentales nacionales y extranjeros.

Por: Karol Serrato y Lucía Volverás

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En tres auditorios de la Universidad del Cauca se llevó a cabo entre el 28 y el 30 de septiembre la Muestra Internacional Documental  de Bogotá (MIDBO) con el propósito de socializar piezas audiovisuales nacionales y extranjeras, así como analizar temáticas y nuevas formas de narrar. El evento pretendió, además, brindar a la comunidad universitaria y a la ciudadanía en general un panorama más amplio sobre los distintos procesos audiovisuales que se están desarrollando en distintos lugares y fortalecer con ello el proceso de formación de los estudiantes.

Dentro de la muestra se destacaron algunos documentales no solo por su fuerza narrativa sino por sus personajes y tratamiento visual. Algunos de ellos son “La piel marcada”, del director argentino Hernán Fernández, donde se cuenta la historia de un boxeador; “Transgresiones” de Fernando Restrepo, que destaca la vida de la cineasta antropológica Marta Rodríguez; “Chocolate de Paz” dirigido por Gwen Burnyeat y Pablo Mejía, que muestra el proceso de resistencia de la comunidad de paz de San José de Apartadó, en Antioquia, a través de los procesos de producción del chocolate orgánico; “Pier Paolo” del cineasta Miguel Ángel Barroso, el cual realiza un ejercicio retrospectivo sobre la obra del escritor, poeta y director italiano Pier Paolo Pasolini; y “Quintín Lame, Raíz de Pueblos”, de Pablo Tattay, que cuenta la historia del líder indígena más importante del siglo XX en Colombia, utilizando como recurso narrativo la animación.  

Para el docente Nelson Osorio el documental es uno de los géneros audiovisuales que más ha crecido en los últimos años y aunque aún no alcanza a la ficción, cada vez tiene mayor difusión y aceptación entre el público. En su opinión, es fundamental que los futuros comunicadores sociales y universitarios asistan a este tipo de funciones porque les permite conocer otros territorios, lenguajes y espacios. “Además, pueden identificar los distintos tipos de discursos que están circulando y así enriquecer su mirada, lo que seguramente se verá reflejado en sus propias producciones audiovisuales”, agregó.  

Oscar Eduardo Potes Gonzales, coordinador del programa de Comunicación Social de Unicauca y organizador de la muestra, afirmó que “este es un ejercicio de formación de público y así se va fortaleciendo el proceso; esta es la numero 18, una muestra más madura, la primera vez que se trae directamente a la universidad”. Recuerda que él hizo parte del grupo que trajo hace años la muestra a Popayán cuando apenas se estaba iniciando. Y lamentó también que en esta ocasión la acogida no haya sido la esperada. “El público todavía no la identifica y no aprecia su valor”, dijo.

A pesar de que la asistencia al evento no fue masiva, estudiantes de las facultades de Derecho y Ciencias Políticas y Sociales, Humanidades, Educación y Artes aprovecharon la oportunidad para ver algunos documentales que normalmente no se encuentran en las salas de cine y que pueden aportar no solo en su formación profesional sino en la ampliación de su visión de mundo.

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Lorena Zúñiga, docente de Comunicación Social de Unicomfacauca, aseguró que “es muy interesante porque nosotros no tenemos espacios ni para vernos ni para ver cosas externas, y resulta que la academia es el único lugar en donde de alguna manera se puede tener acceso a ese tipo de productos”. Afirmó, además, que espera que estos escenarios se fortalezcan. “Me gustó que la muestra no está restringida en un solo espacio, eso también habla de progreso en la logística y en la construcción”, anotó.

En el cartel de programación se encontraban dos documentales que prometían ser el centro de atención. Uno de ellos era “Pizarro” del director Simón Hernández, que narra la vida del líder del M-19 Carlos Pizarro, a través de los testimonios de algunos de sus compañeros de batalla como Antonio Navarro Wolf y Gustavo Petro. El otro se titula “Todo comenzó por el fin”, del cineasta Luis Ospina, autorretrato de un grupo de cinéfilos caleños mejor conocidos como “Caliwood”, que en medio de la rumba y del caos histórico de los años setenta y ochenta, lograron producir un corpus cinematográfico que hoy en día es una parte fundamental en la historia del cine colombiano. Sin embargo estas piezas audiovisuales no pudieron ser proyectadas debido a un problema técnico en cuanto al formato de reproducción. La organización del evento buscará el espacio para proyectarlos en los próximos días.

Para lograr una mayor convocatoria a próximas muestras, estudiantes de Comunicación Social como Juan David Muñoz y Estefany Arana consideran que no solo se debe enfatizar en la difusión del evento y el apoyo de los profesores para que los estudiantes puedan asistir, sino que es posible implementar diferentes estrategias como la realización de conversatorios con varios directores de los audiovisuales.