Proyecto ComeDog

Por: Jonny Molano, Alejandra Zúñiga y Laura Londoño

24 de mayo de 2015

ComeDog

El proyecto ComeDog hace parte de la labor animalista de jóvenes payaneses que trabajan por mejorar la calidad de vida de los perros vulnerables que se encuentran en estado de abandono.

Este comedor para perros callejeros nace en Barranquilla como iniciativa de un veterinario, Juan Manuel Montoya, que se articula a la idea de una actriz colombiana, Jimena Hoyos, que tenía un dispensador de alimento para caninos afuera de su negocio en Cajicá. Como resultado lo que se ha conseguido es pulir el dispensador y fortalecer un proyecto donde no solo se alimenta sino que también se hace un censo estratégico en el lugar de la instalación, para incluir a los perros y gatos en programas de esterilización, adopción y reubicación.

Viviana Valencia, gestora de ComeDog en Popayán, nos cuenta la historia del proyecto:

En Popayán, ComeDog es liderado por un grupo pequeño de personas sin ánimo de lucro, con un objetivo común, el amor y el respeto por los animales. Lo que buscan es concienciar y sensibilizar a la población acerca de la tenencia responsable de animales de compañía, a partir de proyectos como este, que se concibe de manera integral, involucrando casi todos los aspectos claves que puedan generar un impacto adecuado alrededor de esta problemática.

Luisa Ortiz, gestora de ComeDog en Popayán, nos sintetiza las misiones del proyecto:

En Popayán se instaló este mes de mayo el primer ComeDog gracias al apoyo de seis padrinos que se han unido a esta causa. Afuera de las instalaciones de la joyería El Dorado se encuentra un dispensador que cumple uno de los requisitos más importantes: su ubicación estratégica donde existe gran población canina callejera. Además, el establecimiento comercial ha marcado una pauta en esta labor ya que su dueña ha hecho parte de un proceso de alimentación canina durante años en el centro de la ciudad.

El apoyo a este proyecto ha sido grande y ya se cuenta con un comedor en el barrio Bolívar. Pronto se instalará uno en la Esmeralda, buscando con este tipo de actividades fortalecer el activismo animalista porque alrededor de estas iniciativas se ejecutan jornadas de alimentación callejera y se apoyando casos de perritos en mal estado.