10 de noviembre de 2020

La Minga y la existencia del otro

A casi un mes de la minga indígena, campesina, étnica y popular, las organizaciones y los sectores urbanos que hicieron parte de esta movilización, se reunirán este 11 de noviembre en la capital caucana. El objetivo es realizar un balance general de lo sucedido en Bogotá, evaluar y proyectar, para así definir cuál es el paso a seguir.

Por: Keka Guzmán

Fotografía tomada de Guillermo Torres y la FM

la_minga_y_la_existencia_del_otro_1.jpg

 

El pasado mes de octubre, integrantes de comunidades indígenas, sectores urbanos y estudiantes de universidades públicas iniciaron una protesta en el departamento del Cauca que llegaría hasta Cali, capital del Valle del Cauca, para reunirse con el presidente Iván Duque. Esa era una de las peticiones de los líderes de este movimiento social. Al no suceder el encuentro, iniciaron un recorrido hasta la capital colombiana y citaron al presidente de la República para hacerle varias exigencias, entre ellas mayor protección ante la ola de violencia que se ha presentado en diferentes territorios del país. La Minga llegó hasta La Plaza de Bolívar en Bogotá y el presidente Iván Duque no se presentó.

Además de buscar una reunión con el mandatario colombiano, la Minga Indígena, a la que se le sumaron organizaciones campesinas, comunidades negras y movimientos estudiantiles, se movilizó por todo Colombia con el fin de rechazar las masacres que se han presentado durante el 2020, los más de 45 asesinatos de líderes sociales registrados en el presente año y la criminalización de la protesta social, por el territorio, la democracia y la paz. Además, buscaban hacer más visible la crisis social y humanitaria que, para ellos, se agrava en el país.

“El carácter de la movilización de la Minga social y comunitaria era político, esto recogía una serie de reivindicaciones o defensas. Los temas eran: la defensa a la vida, el derecho al territorio, la democracia y la paz, enfocado en el Acuerdo de la Habana. Es importante tener esa claridad porque justamente el debate gira por parte del mismo Estado en llevar a la movilización alrededor de un ejercicio reivindicativo, es decir, que ya no sea político sino un ejercicio de algunas exigencias particulares que puedan tener ciertos sectores de la sociedad colombiana”, dice Andrés Duque, responsable político de Juventud Comunista y delegado de la Coordinación de los Sin Techo.

Cuenta Duque que alrededor de los objetivos que se habían proyectado para el desarrollo de la Minga, estaba, por un lado, la importancia de poder generar un matriz de opinión que contrastara en gran medida el discurso del Gobierno Nacional con el ejercicio político que representaba la movilización y otro, posicionar dentro de la matriz de opinión el incumpliendo al tema de los derechos. “A través de una serie de herramientas que tiene el sector indígena y junto con otros sectores como el campesino y el sector urbano, lo que se terminó realizando en Bogotá ante el incumpliendo del presidente Iván Duque fue un juicio, un juicio  que buscó además de la acción política en terreno que es la movilización, generar toda una dinámica de lo legal, lo normativo y a partir de ello, crear una conexidad con la normatividad constitucional, para que así, otros sectores académicos, abogados y demás, puedan generar un poco ese ejercicio de juicio que se presentó en Bogotá”.

Para Hermes Pete, Consejero Regional Indígena del Cauca, fue muy positivo el posicionamiento de la Minga a nivel nacional e internacional porque, según él, no se volvió en un tema de Minga - Presidente, sino Minga Nacional. “Frente a eso hemos estado conversando y el día 11 de noviembre vamos a reunirnos para revisar y proyectar. Por el momento vamos a ir hacia adentro. Son tres temas, el primero, el de La Minga con cuatro puntos: vida, territorio, democracia y paz; el segundo, el 1811, un tema reivindicativo que va a seguir en diálogo con el ministro a razón de que anunció 640 mil millones, vamos a ver de dónde saca plata, dónde está, que la garantice porque siempre queda en papeles; y, por último, el Plan Social del Cauca. Después del 11 saldrá una reunión para temas reivindicativos”, comenta.

“Los ejercicios de la Minga abarcaban la denuncia de la grave situación de derechos humanos que se está viviendo en el territorio, la responsabilidad del Gobierno Nacional en torno a las acciones omisivas y participación activa en el empeoramiento de la situación en diferentes territorios del país y la movilización de la sociedad colombiana alrededor de los hechos presentados, concretamente en el suroccidente y de las diferentes afectaciones que estaban padeciendo las comunidades indígenas, los pueblos étnicos y las comunidades campesinas”, asegura Santiago Salinas, integrante del Congreso de los Pueblos.

 

la_minga_y_la_existencia_del_otro_2.jpg

 

Añade Salinas que los objetivos planteados para la Minga se cumplieron a cabalidad. La denuncia y la situación de derechos humanos ocupó cada uno de los artículos que se presentaron durante la semana referentes al tema de la Minga campesina, étnica, indígena y popular. Además, asegura que en el establecimiento de la responsabilidad del Gobierno Nacional quedó explícita su falta de voluntad de diálogo pero también su falta de voluntad de intervenir los graves asuntos que están siendo denunciados.

“El Gobierno Nacional adoptó una actitud burlona antidemocrática frente a los ejercicios de movilización, este juicio que se realizó tácitamente a través de la opinión pública y que tuvo como tribuna el escenario de la movilización, coincidió al mismo tiempo con el tercer fin que perseguía La Minga y era la movilización de la sociedad colombiana y el posicionamiento en la agenda pública de la existencia de otro, ese otro como el campesino, el negro, el indígena, ese otro que es parte del país, que no es un representación central capitalina sino que constituye la esencia misma del territorio colombiano y que es movilizado también en la agenda pública por vía de estos ejercicios políticos”, afirma Salinas. También cree que, de cara a esos objetivos, el balance no podría ser otro que positivo: la Minga los alcanza pese a indiferencia del Gobierno Nacional.

Según el integrante del Congreso de los pueblos, todos los objetivos que se trazaron vienen a constituir un derrotero político que se agota a cabalidad en ese ejercicio de la Minga y que impactan sobre la sociedad en la medida en que generan nuevas presiones hacia el Gobierno Nacional para resolver los asuntos que están siendo denunciados, principalmente en materia de derechos humanos.

Después de regresar de Bogotá y encontrarse la Minga en su territorio, “lo que se va a hacer es la evaluación y proyección, y si hay que movernos, nos moveremos, pero primero vamos a conversar, todavía no se ha manifestado ninguna acción hasta el momento”, comenta Hermes Pete.

Por su parte, Andrés Duque comenta que el próximo 11 de noviembre se va a realizar un balance general con todos los sectores que integraron La Minga y después de realizarlo, se realizarán proyecciones de manera conjunta. Considera que seguir diciendo algo alrededor del Gobierno con el ánimo de que este escuche, sería arrojar palabras al viento. “Eso entra como en saco roto, no hay absolutamente nada, nosotros creemos que ya es el tejido organizativo en el territorio quienes van a generar las condiciones favorables para la gran mayoría alrededor de los hechos que se están incumpliendo con este Gobierno; creo que ya el esfuerzo fue muy grande, citamos al Gobierno en Cali, en Bogotá y este nunca hizo ningún esfuerzo para presentarse”.

Concluye Duque que como procesos organizados, como comunidad que se ve afectada por cada una de las injusticias que se vienen cometiendo, deben discutir y realizar transformaciones desde los propios territorios para “salirle al paso a este Gobierno que representa los intereses de una minoría que hoy definitivamente representa la violencia y la corrupción”.