12 de septiembre de 2019

Fotorreportaje

 “Un arte para defender y no para ofender”

Esta semana se realiza en Puerto Tejada, el Cuarto Festival de Esgrima con Machete y Bordón. Esta práctica se constituye en una forma de recuperación de saberes ancestrales y en una espacio para fortalecer la identidad de las comunidades negras en el norte del Cauca.

Por: Alicia Quessep A.   

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Las academias de esgrima con machete son una herencia que dejaron las guerras de independencia. La gente se escapaba de las haciendas esclavistas y se refugiaba en el monte. Los que venían de las guerras y que no querían continuar en ellas, empezaron a enseñar a los refugiados formas de defenderse, lo que da origen a las academias.

 

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Debido a la modernidad, estas artes empiezan a desvanecerse. La misión de la escuela de esgrima con machete es no dejar que se olviden y recuperarlas como eran originalmente valiéndose de antiguos manuales.

Cada practicante de la escuela, tiene su propio cuaderno en el que va anotando movidas aprendidas e incluso las propias. Los cuadernos se heredan de maestros a aprendices.

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La inclusión de la danza en la esgrima con machete ha logrado contextualizar de nuevo la práctica como un arte marcial. Este contexto se había perdido con la llegada de las armas de fuego.

 

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Maculele, como le llaman cariñosamente sus compañeros de práctica, es Maestro de capoeira. Él integra la conocida arte marcial brasileña con la esgrima. José es un bailarín que practica esgrima con machete para potencializar su arte. Vanedis, hija del maestro Miguel y licenciada en danza, decide llevar a otro nivel su tesis de grado, trasladando la práctica de machete y bordón al salón de clases de los niños.

    

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La academia de Puerto Tejada funciona en la casa del cacao desde hace 20 años. Sus integrantes, incluido el maestro Miguel, acuden a los portadores de saberes libertarios que aún viven para conocer a fondo los secretos de la práctica.

Las fases de aprendizaje se dividen en tres. La primera es una especie de juego con las manos, después pasan al bordón y cuando ya se sienten seguros de los movimientos pasan a las prácticas con machete.

 

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Alicia Castillo, coordinadora de la academia de esgrima y machete con bordón, cuenta que en este momento están postulados a la lista representativa de patrimonio cultural y material para así lograr dar el reconocimiento que se merecen los portadores y representantes de esta manifestación cultural.