23 de diciembre de 2020

La pirotecnia: daño a personas y al medio ambiente

La pólvora y sus malas prácticas han causado daños en el bienestar mental y físico de muchas personas, además de animales domésticos y silvestres. En épocas decembrinas se hace más evidente el poco control de autoridades y la falta de conciencia de aquellos que manipulan estos elementos. 

Por Angélica Aley Moncada

Foto: tomada de Elcallejero.co

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La época navideña es una de las más esperadas por las personas. Sin embargo, es también una con mayor presencia de riesgos por  la actividad y el uso de elementos pirotécnicos. El presidente de la Federación Nacional de Pirotécnicos, FENALPI,  Carlos Andrés Carvajal, en una entrevista con Noticias Canal Uno, aseguró que la venta de pólvora y pirotecnia en Colombia no está prohibida pero sí está reglamentada, sin embargo, el país presenta un elevado número de quemados entre los cuales los niños son los principales afectados, además de daños y consecuencias en el medio ambiente y en los animales. 

Fenalpi menciona en su página oficial, que en Colombia la industria de pirotecnia genera más de ocho mil empleos directos que sustentan a más de 25.000 personas. Estos empleos están distribuidos en la fabricación, distribución y comercialización de pólvora de manera formal, en la que se genera una “pirotecnia responsable, legal y segura”. No obstante, en Colombia se presenta un gran número de afectaciones por causa de la pólvora y su inadecuada manipulación. En lo que lleva del mes de diciembre de este 2020, la Institución Nacional de Salud, INS, reporta más de 160 casos de quemados, en su mayoría menores de edad.

La salud y el bienestar de los animales también se ha visto afectado por el sonido y la detonación de la pólvora o de los fuegos artificiales, que afectan su sistema nervioso y en muchos casos los llevan a la muerte. Variedad de aves, fauna silvestre y animales domésticos, presentan estrés, desorientación, daños en los oídos, en la visión, y en los sentidos, sufriendo caídas o choques.

Maria Alejandra Restrepo, médica veterinaria, dice que en el caso de los perros y gatos domésticos “presentan ansiedad, taquicardia, temblor excesivo, salivación, jadeo, buscan lugares oscuros donde se sientan protegidos, puede ocurrir también que llegan a desconocer a su propietario en un nivel alto de ansiedad, donde pierden el oído, se desmayan y puede llegar a  ocurrir un paro respiratorio”. Agrega además que en el caso de los animales en situación de calle su afectación varía, ya que buscan refugiarse lo cual implica que en esa búsqueda y en su desorientación puedan tener accidentes con automóviles o presentar accidentes con personas que no entienden qué le ocurre a estos animales. También pueden producirse ataques de rabia. 

En el caso de las aves, diferentes especies colombianas empiezan su periodo de reproducción en los últimos meses del año, por lo cual muchos expertos afirman que la pirotecnia es causante del abandono de los nidos y de la desorientación de las mismas. De igual modo, en horas de la noche las aves se encuentran en estado de alerta por lo cual huyen y en algunos casos chocan e impactan con la pólvora y terminan quemadas. Restrepo menciona que las aves son mucho más sensibles a los sonidos, además cuentan con un sistema cardiaco y un metabolismo más rápido que los humanos, lo que infortunadamente, en la mayoría de los casos, es causante del paro respiratorio de estas especies a causa de los fuertes sonidos.

Así como hay efectos de la pólvora en los animales, hay otros que afectan a las personas. Parque de la Vida, proyecto de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, junto al médico Camilo Quiroz, menciona diferentes puntos sobre la salud y los componentes de la pirotecnia, entre los que está, la irritación en órganos como la nariz, boca, garganta y pulmones. El uso de estos elementos puede causar alergias, además de complicaciones en personas con enfermedades como el epoc, la rinitis, el asma, y en tiempo de pandemia, a personas que tengan secuelas asociadas al coronavirus. La manipulación de la pólvora, e incluso su ingesta, puede generar intoxicación con daños en órganos vitales como el hígado y el cerebro que puede llevar incluso a la muerte.

“Los estallidos de la pólvora pueden ocasionar la pérdida permanente de la audición, daños graves a nuestros ojos, además de las quemaduras, cuya cicatrización es demorada. La manipulación de la pólvora puede llevar a amputaciones que generen una discapacidad de por vida, deja afectaciones psicológicas tanto en personas que han sufrido quemaduras o amputaciones, como en personas que padecen de trastornos de ansiedad, episodios de estrés o enfermedades como el autismo y también consecuencias ambientales por los gases que emite, causando lluvias ácidas y empeorando el calentamiento global, lo que a largo plazo también afectará nuestra salud”, agrega Quiroz.  

Organizaciones de salud, ambientalistas y animalistas invitan a reflexionar sobre las prácticas pirotécnicas, sobre su compra y sus usos,  además de los cuidados que se deben tener con el medio ambiente. También hacen un llamado a brindar un espacio seguro, cómodo y de tranquilidad para las mascotas, además del cuidado propio, de los niños y los mayores, y aún más de grupos vulnerables que padecen de enfermedades mentales crónicas. 

“Evitemos al máximo la pirotecnia, trae consecuencias graves para nosotros como personas, las quemaduras que podemos adquirir o que pueden adquirir quienes estén alrededor, incluyendo a nuestras mascotas; se está afectando también la fauna silvestre, estamos perdiendo aves propias y migratorias muy importantes en el ecosistema. Nuestras mascotas no saben manejar lo que está pasando, y de alguna manera es maltrato hacia ellas el sonido que genera la pólvora, que es causante de su estrés y su ansiedad”, afirma María Alejandra Restrepo. “Por eso, no a la pólvora por todas las consecuencias graves que trae para todos en general”, concluye.