“Tierra pal que la trabaja”

 Un campesino de Cajibío relata la historia de las luchas campesinas en los 80 por una tierra para trabajar, los actuales conflictos que se presentan con los indígenas que quieren apropiarse de sus tierras para transformarlas en cabildo y el planteamiento de las “Zonas de Reserva Campesina”. Su testimonio es un reconocimiento de la cultura y los derechos del campesino en igualdad de condiciones.

por: David Aztaiza

conflicto de tierrra

En otra época:

Esto eran selvas. Cajibío estaba cubierto por selvas en otra época. Hasta que empezaron a llegar terratenientes de otras tierras y se fueron apropiando de la tierra, sin más ni más. Y fueron desmontando.

Trajeron indígenas de por allá de

Guambía, de Tierradentro. Y esos indígenas ¿con que se contentaban? Ellos se contentaban con que el patrón les diera el maíz pa la chicha y la sopa, y la coca para mascar. Con eso suficiente. Entonces, trabájele y trabájele al patrón.

Un día para tener a los campesinos sumisos, les dijeron:

—Les vamos a dar unos pedazos para que ustedes trabajen.

Pero los mandaron para las orillas de los ríos. Todo lo que eran lomas, que ellos no podían trabajar con la ganadería y todo eso, para allá. Nosotros nos convertimos en los famosos arrendatarios, en los terrazgueros que llaman. La primera experiencia que se da aquí, en Cajibío.

Un día los arrendatarios se pusieron a pensar y dijeron:

—Pero cómo, nosotros, páguele terraje al terrateniente.

Le cobraba tres días mensuales. 

Entonces todos los de alrededor se iban a la hacienda, iban por ahí 100, 150 jornales a trabajarle al rico y él los ponía a desmatonar, sembrar café, a limpiar potreros… y él no les pagaba un peso. Un día dijeron los campesinos:

—Y como no será que no hay un decreto que nos ampare a nosotros.

Llegaron y pusieron la resistencia civil.

—¡No! ¡No vamos a pagar más arrendo, y no vamos a pagar más arrendo!

 Entonces que dijeron los propietarios de la finca:

—Saquémoslos.

Y los iban corriendo. A usted le doy una hectárea y esto me lo va dejando desocupado. Se unieron todos y dijeron:

—No salimos, no pagamos arriendo y el Estado nos tiene que titular estas tierras.

Fue la meseta de Juan María Caicedo, fue aquí, en Palace, la de Carlos Lehmann y en el Tolima que fue lo más duro. Las primeras experiencias. En ese momento, se crea una organización que se llamó la ANUC (Asociación Nacional de Usuarios Campesinos).

Durante su gobierno, Carlos Lleras Restrepo, les da facultades a los campesinos para titularles sus parcelas, como zonas de reforma agraria. En esas primeras parcelaciones que se hacen cada campesino tendría derecho a 30 hectáreas. Y así les titula a la meseta y a Palace, a la Rejoya. Como ya se creó la ley 135, la gente empieza a organizarse. Como empezó a organizarse, la tierra fue faltando. Ya dijo el Estado:

—No, de dónde le sacamos tanta tierra.

—Dejémosles diez hectáreas. 

Ya le quitaron 20. Hasta que ahora se ha reducido a cuatro y seis hectáreas lo máximo. Porque no hay la tierra. Ahorita ¿y después? Aquí nos tocó casi cinco hectáreas y media.

La lucha en Cajibío

tierras cajibio

En Cajibío comenzó todo el movimiento de recuperación de tierras para el Cauca. Luego del terremoto de la década de los ochenta, una escuela que fue hecha por el Comité de Cafeteros se fue al suelo. Cartón de Colombia manda unos rollos de cartón de esos con los que se hacían las casas antes y la encierra con cartón. Un cuadrito de seis x seis y eso allá dentro, un calor ni el berraco y eso olía a petróleo, eso olía maluco allá adentro. Y nosotros decíamos:

—¿Bueno y es que ya nosotros somos unos marranos o qué?

Comienza a salirse ya de casillas el pensamiento nuestro.

—No ¿pero cómo? ¿dónde estamos?, estamos en un país de derecho o estamos en un país de esclavos.

Otro hecho fue cuando nos quitaron la cancha de futbol. El terrateniente llegó y les sembró un poco de guayabos, aró esa cancha y la desapareció. Hubo argumentos para organizar la gente. Y con el eslogan “tierra pal que la trabaja” empezamos a organizarnos. Cuando ya comenzamos a luchar por la tierra, en noviembre capturan al primer indígena que trabajaba con nosotros. Un indígena campesino al cual llevan detenido e indican a cinco más de ser dirigentes campesinos causantes de agitar la recuperación de tierras, y es cuando me tienden la emboscada. ¿Por donde salía yo? La idea era agarrarme como fuera. Eso le hacían por una parte y no podían, pero yo ya no podía ni salir, hasta que un día llegan a la casa a las cinco de la mañana y ahí me cogen, pero ya se había difundido el mensaje, llegó la gente y me rescató, no me dejaron llevar.

disputa de tierras

Se vienen a hacer el desalojo a un rancho que teníamos. Y la gente responde con garrotes, con piedras, y a hervir aguar para recibir la represión. Y tampoco, ese día hubo heridos de parte y parte, no se dejaron ganar, no permitieron que se llevaran a nadie.

Pasa ese mes de noviembre, ya es para el 2 de febrero que llega la arremetida nuevamente. Pero ese día viene Jacinto Mosquera, el propietario de la finca con la policía y él es quien da las instrucciones:

—Sea como sea a ese tipo donde lo encontremos hay que matarlo porque él es el verdadero responsable.

Mataron a mi hermano por equivocación, lo confundieron conmigo. Quien mató a mi hermano fue la policía militar de Popayán. En ese tiempo el gobernador era Jorge Arboleda Valencia. La gobernación mandó unos ataúdes y nosotros nos llevamos los cadáveres hasta la venta de Cajibío, de ahí salimos por la vía panamericana en protesta con los indígenas. El crimen quedo impune.

El movimiento continuó. Como pudimos coronar esta tierra empezamos a extendernos al Bolsón, a la Balsa, por todo Cajibío, tierra para todos los campesinos que necesitaban trabajar. Y llegaba la gente aquí, a hacer unas capacitaciones de organización campesina para conseguir tierras, en ese momento se torean las ocupaciones de tierra en el Tambo, Cajibío, Santander y Morales.

De ahí para acá comienzan ya los conflictos, cuando detienen compañeros, cuando los asesinan. Peleamos del 84 al 91, casi siete años en pie de lucha. Íbamos construyendo una tienda, de ahí comprábamos un ganadito, de ahí cosechábamos café.

La disputa entre los campesinos y los indígenas en Cajibío

campesinos cosecha

La avalancha del río Páez cambió el panorama territorial en Cajibío. Hizo un temblor durísimo y se vinieron derrumbos, taponaron ese río, se forma una laguna de ahí pa abajo. Cuando se viene ese río, eso arrasó con lo que encontraba, con ganado, con gente, con todito. Eso fue una desgracia muy grande. Los indígenas no tenían donde vivir. Ellos se prestaban para donde los quisieran llevar. En ese tiempo nosotros éramos concejales y otorgamos a los indígenas una estadía en Cajibío, permitimos que se les comprara un pedazo de tierra para ellos y se firmó un acuerdo para que vivieran como cabildos.

Pasan diez años. Nosotros nos habíamos acabado como organización, no existía ANUC, no existía ninguna organización para nosotros. Ya el Estado les dio por transferencia a los indígenas recursos para compra de tierras. Los indígenas compran parcelitas de a cuatro, de a cinco hectáreas a los mismos campesinos y con eso crearon un resguardo.

Primero se oía los rumores entre la gente:

—Los indígenas tienen un mapa en el que planean ocupar Cajibío.

Cogiendo río Piendamo, todo por allá. Todo esto debía quedar en resguardo. Ellos hablaban así y la gente se daba cuenta. El 5 de enero del 2011 avanzaron por Santa Bárbara y se metieron a la Capilla, a una finca que tenían ya tomada los campesinos. Sacaron a los campesinos y entraron ellos echando ganado, buscando pleito. Ese fue el primer pleito en Cajibío, porque aún la gente estaba tranquila. Ya vimos que los indígenas nos querían utilizar a nosotros aquí en Cajibío. Fue cuando vinieron los enfrentamientos a machete.

Un concejal me dijo:

—Vamos a darnos cuenta que aquí, en La capilla, una finca tal… la tenían los campesinos y entraron los indígenas.

Ya los campesinos tenían sembrado café, tenían sembrado plátano. Una buena parcela de café y plátano. Y allá a esa parcela le echaron ganado. Pero harto, por ahí unas cien reses le echarían. Eso fue de una vez que fueron acabando con todo.

Las zonas de reserva campesina

protesta por tierraLas zonas de reserva campesina se proponen desde el 2011. Cuando el ejército va a crear una base militar en Calamaida, Miranda. Allá los campesinos peleaban para no dejar crear la base militar. ¡Y eso unas peleas! Ellos peleando allá con el ejército y nosotros peleando acá con los indígenas. Eso a la misma vez. Ellos habían constituido una zona de reserva campesina, ya de hecho. Pero los indígenas habían llegado y el estado les compró una finca que estaba en zonas de reserva campesina. Como las zonas de reserva campesina tienen una delimitación, se prendieron con los indígenas. Pero los indígenas allá respetaron, llegaron a un acuerdo: “ellos no tocaban las zonas de reserva campesina”. Los limitaba una quebradita, de ahí para allá era el resguardo y de ahí para acá era de los campesinos. Eran indígenas paeces. Y hemos ido ganando credibilidad, hoy somos 22 municipios que hacemos parte del proceso del suroccidente Colombiano.

Para el 2016, para el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial, vamos a meter nuestra propuesta de Zonas de Reserva Campesina. En sí las Zonas de Reserva Campesina se asemejan a los cabildos indígenas. “La misma marrana con distinta guasca”. Sin embargo, la cultura sería muy diferente. Por ejemplo la cultura nuestra en la tenencia de la tierra es: “mi título, mi escritura, es mi propiedad”. En lo indígena le entregan la tierra, toda es comunitaria por eso el resguardo no le puede titular a nadie. Nosotros tendríamos nuestra propia cultura en el manejo, político, económico, salud… y por eso es que el gobierno le saca la mano a esto, incluso la seguridad misma partiría de nosotros. No obstante, nosotros dependeríamos de la ley del Estado colombiano. Nosotros podríamos construir los propios centros educativos, con una educación adecuada. Reunir a la propia comunidad y proponer nuestro propio candidato al concejo. Porque ¿quiénes ponen los candidatos para el alcalde, senado, concejales y todo? Los ponen los partidos. Eso se ha prestado a través de la historia para un sistema muy grande de corrupción.

La Javeriana ha hecho un estudio socioeconómico en el que saca documentos en planeación municipal. Entonces mira que en Cajibío existen comunidades indígenas que han sido campesinos de reforma agraria, igual que los campesinos. Pero no se viene aquí al Lago, al Carmelo, a la Cima a investigar cómo fueron surgiendo ellos. Como hay un documento que habla de que tienen como 52 hectáreas en Cajibío y que ellos sobre esas 52 hectáreas van a constituir resguardos. ¿Cómo? ¿Es así de sencillo? Entonces es donde se empezó a sentar la piedrita en el zapato. Ya le salieron los dolientes que también van a reclamar.

Es que nosotros estamos en lo propio. Quédense ustedes señores guambianos, paeces, quédense como cabildos, a ustedes no los vamos a sacar, ustedes quédense ahí, pero propuesta número uno: ni un centímetro más de tierra para ustedes van a comprar aquí. Y esa es la propuesta nuestra.

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