07 de junio de 2018

Noticia

“El Alcohol es una obediencia social”

En la Facultad de Humanidades de la Universidad del Cauca, se llevó a cabo la semana pasada una jornada de sensibilización frente al consumo del alcohol y sustancias psicoactivas. Dentro de la actividad se encontraron presentes grupos como Alcohólicos Anónimos, que desde hace ya varias semanas vienen realizando un trabajo en conjunto con el programa Tramados.  

Por: Olga Lucía Volverás

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Desde la Vicerrectoría de Cultura y Bienestar de la Universidad del Cauca se han venido desarrollando diferentes iniciativas en pro de la prevención del consumo de sustancias psicoactivas. Una de ellas es el programa Tramados, que ha llevado a cabo actividades como la “Catedra drogas y sociedad” y la “Escuela de padres” en compañía con el Programa de Permanencia y Graduación. Es por esto que en conjunto con Alcohólicos Anónimos se creó la  denominada “jornada etílica”, que se cumplió el pasado 29 de mayo en la Facultad de Humanidades. El evento busca ser un dispositivo mediante el cual se pueda romper el hielo y realizar un acercamiento con las personas de la comunidad universitaria que padezcan cualquier tipo de adicción en este sentido. 

“Intentamos generar espacios de reflexión comunitaria alrededor de lo que es el alcohol, cuáles son sus efectos, qué es lo que hace que una persona se enganche”, afirmó Andrea Zúñiga, coordinadora del programa Tramados. “Intentamos crear una articulación en red con las personas de Alcohólicos Anónimos, con los que hemos realizado un convenio interesante, incluso hemos logrado derivar algunos casos a sus espacios. Ellos hablaron sobre cuál es su visión sobre la problemática del alcohol, de qué manera se puede ayudar, cómo se puede reconocer y responder a las alarmas tempranas”, agregó.   

También  se realizó un trabajo en conjunto  con “Torre y lúdica”, que es una iniciativa de la Facultad de Ingenierías que maneja el juego estratégico con la intención de potenciar distintos tipos de inteligencia y de esta manera también poder crear espacios de encuentro social. Se generaron rincones de juego, encuentro y propuesta, puesto que no se trataba de que los estudiantes fueran asistentes pasivos que simplemente recibían una información. Lo importante era que entraran a participar y a interactuar con las personas que estaban dirigiendo el espacio, que eran los jóvenes del voluntarios del programa Tramados, pues ellos son, en palabras de la coordinadora, “el brazo comunitario que ha ayudado a hacer posible iniciativas como la jornada etílica”. 

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También se generaron murales comunitarios donde las personas registraban sus ideas alrededor de lo que es el alcohol. Por ejemplo se hizo un mural que decía en el lado izquierdo qué es “lo bacano” del alcohol y en el lado derecho que es “lo cagada” del alcohol. A través de estas actividades lúdicas se logró captar la atención de los estudiantes y docentes que se encontraban en dicha facultad durante el día. En estos espacios, los participantes pudieron plasmar sus ideas e imaginarios alrededor del alcohol, lo que permitió sacar conclusiones sobre lo que es repetitivo y sobre qué es lo que hace que en ocasiones una persona se enganche de una manera tan fuerte a cierto tipo de sustancias.

Demasiada permisividad

También la semana pasada se realizó el último encuentro semestral de la Cátedra Drogas y Sociedad, un espacio dedicado a hablar sobre el consumo de sustancias psicoactivas, su origen, efectos e implicaciones sociales. Dicha cátedra tuvo lugar todos los martes de 5 de la tarde a 7 de la noche durante el primer semestre del 2018 en el Salón Fundadores de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales. En el evento hubo tres espacios: en primera instancia se contó con la presencia de la profesora de enfermería  Karol Vidal, quien hizo una presentación sobre la influencia social del alcohol y cómo este es una imposición social. Posteriormente estuvieron los integrantes del grupo de investigación del semillero de enfermería, quienes socializaron los adelantos sobre la investigación del consumo del alcohol al interior de la Universidad del Cauca. Se finalizó con la intervención del grupo de Alcohólicos Anónimos, quienes aportaron sus experiencias y ofrecieron sus servicios a los asistentes.

“Estos espacios son importantes porque el consumo de alcohol es una obediencia social, es decir: si estamos tristes tomamos, si estamos felices también, y eso sucede porque dentro de nuestro contexto está permitido hacerlo. Entonces este tipo de eventos permiten informarles a las personas que tiene que haber un límite en el consumo del alcohol para que no atentar contra el cuerpo y salud de las personas”, dijo Karol Vidal, profesora del programa de enfermería de la Universidad del Cauca.

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