"También somos descarados"

Columna de opinión de Jairo Ramírez 
16 de julio de 2015

Popayán es una de las ciudades con los más altos índices de desempleo en Colombia, y en donde a consecuencia de esto abunda el trabajo informal.

Tambiensomosdescarados

Foto del www.elpais.com.co

Impresiona ver a los motorratones con las "trabas", la presión y el estigma que les ha generado la Alcaldía, los medios y la Secretaría de Tránsito, ver que siguen en la lucha día a día por conseguir el sustento para sus familias, no por gusto al llevar un casco en su brazo o por tener una moto y "sacarla a producir" sino por las escasas fuentes de empleo en la ciudad y el departamento, que tienen en este momento a más de 3.000 de ellos recorriendo las calles de la "ciudad blanca".

Entre estas personas tengo un ejemplo que saca pecho por las "efectivas" gestiones de la actual alcaldía y gobernación: Holmes Eduardo Sánchez, electricista de profesión y mototaxista por necesidad, se suma a cientos de trabajadores que a pesar de tener una especialización, un técnico o un conocimiento en una labor tienen que subirse a una moto y ganarse el pan, porque en lo que realmente ellos son útiles o expertos no pueden desempeñarse.

Sánchez considera que su actual trabajo no es ilegal, porque no está robando ni haciendo daño a nadie. A esto me sumo porque tiene razón, él no está cometiendo un delito, en cambio está ayudando a la movilización de muchos ciudadanos, que encuentran en personas como Holmes, una rápida y efectiva manera de movilizarse hacia su lugar de trabajo o estudio.

Pero el gobierno no piensa lo mismo, la Ley 769 de 2002 dicta: "Se establecerán sanciones al conductor de motocicleta que decida utilizar su vehículo para el transporte público de pasajeros". Posterior a esta norma, el Congreso dispuso otro artículo para "deshacerse del problema" dejando el fenómeno del mototaxismo a cada municipio para que tomen las medidas correspondientes.

A partir de la entrada en vigencia de este artículo, en ciudades como Pasto han intentado negociar con los mototaxistas, o en Valledupar y Sincelejo han realizado normas para restringir la circulación de motos.

Pero en Popayán tuvieron el descaro al amenazar acabar esta práctica y dejar a miles de familias sin un sustento, descaro de restringir a las motos con parrillero en el centro y descaro de implementar una patética norma en la que prácticamente "el motociclista tiene que indicar un parentesco con su acompañante, de lo contrario le será aplicado un comparendo", en lugar de dar una solución eficaz.

En primer lugar no implementan acciones verdaderas y tajantes si en serio quisieran acabar con el mototaxismo, solamente aplican "pañitos de agua tibia" para aparentar una buena gestión. En segundo lugar, no acaban con el principal síntoma de esta problemática, no hacen esfuerzo por mitigar o reducir el desempleo, se han descuidado y han dejado que las industrias del norte del Cauca se llenen de trabajadores provenientes del Valle y no generan nuevas fuentes de empleo en la ciudad.

Un descaro, de la administración actual, de la Secretaría de Tránsito y de la Gobernación, porque no hacen ni lo uno ni lo otro. Vienen elecciones y viviremos una vez más las promesas que vociferan los candidatos para mejorar esta ciudad, veremos de nuevo los "mercaditos" o "la lechona en las reuniones" para convencer con migajas al pueblo mientras ellos se llevan toda la torta. Ojalá por fin ayudemos a gente como los mototaxistas con nuestra gestión en las urnas y también dejemos de ser descarados.

  

 

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